Evolución de la aptitud forrajera en híbridos de maíz. Su relación con la producción de etanol.

  Mediante el avance tecnológico, referido a máquinas autopropulsadas cortadoras y
picadoras de forrajes en Argentina, se generó una tecnificación especializada muy importante en el
ensilaje mediante el uso de bolsas, en cambio, el progreso genético de híbridos de maíz fue menor
o más lento en comparación a este. En general, los híbridos de maíz han sido seleccionados por
características agronómicas que contribuyen a maximizar el rendimiento en grano, como la
resistencia de la caña al quebrado, resistencia a enfermedades y estrés climático, pero se ha
trabajado poco para aumentar el rendimiento y la calidad de la planta entera para ser utilizada como
alimento para los animales (Barriére, et al., 2003). Tradicionalmente se consideró que el mejor
híbrido para grano también lo era para ensilaje, concepto actualmente relativizado, ya que un elevado
rendimiento de grano no siempre está asociado a un elevado rendimiento de forraje (Fairey, 1980;
Allen et al., 1991; Barriére, et al., 2003), ni tampoco con la calidad de la fracción vegetativa
(Vattikonda & Hunter, 1983).
Según algunos autores, el mejoramiento del maíz para forraje es aún altamente dependiente
del germoplasma proveniente del mejoramiento de híbridos graníferos (Barriere et al. 2005). Por lo
tanto, es de esperar que tengan bajo o mediocre valores de digestibilidad y energía. Sin embargo,
Barriere et al. (2005), observaron en una amplia revisión de materiales europeos, que algunos
híbridos modernos de alto valor agronómico tenían valores de digestibilidad y energia semejante a
híbridos anteriores de la década de 1980, lo que indicaría la existencia de amplia variabilidad
genética para el aumento de dichas variables en el futuro.

Autor: Manosalva, Jonatan Andrés

Descargar

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *